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    La fiesta de Shinoda |Bennoda|One-Shot|

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    eilujgt

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    Fecha de inscripción : 03/03/2018
    11062018

    La fiesta de Shinoda |Bennoda|One-Shot|

    Mensaje por eilujgt

    Los pasos resonantes de unos zapatos de gala se oían apurados, pidiendo el permiso a la que gente que se encontraba en aquella fiesta, él podía ver a todos disfrutando, había personas ricas con sus extravagantes vestidos y trajes. Chester no era la excepción, su traje hecho por el mismo, podía considerarse caro, pulcro y perfectamente planchado, junto con su moño color carmín, lo hacían acaparar varias miradas y no solo por su vestimenta, también su delgado pero trabajado cuerpo, el pálido rostro, la nariz aguileña, labios delgados y rosados, sus ojos cafés claros, lo hacían un excelente partido.

    —Permiso—pidió a la gente que se atravesaba, a pesar de estar apurado no dejaba de lado sus modales, incluso ya había rechazado a varias señoritas guapísimas, porque ninguna le interesaba, solo tenía un objetivo, la persona que lo había invitado a la fiesta…el exitoso joven empresario Michael Kenji Shinoda. No solo le atraía el dinero que ganaba o su elevado puesto, Michael era un hombre bellísimo, aquellos rasgos asiáticos, su cabello negro y su buen cuerpo, hacía que mucha gente posara su vista en él.
    Chester lo vio cruzar la sala de baile, platicar con unas señoritas y tomar algunas copas, luego paso la puerta y para su mala suerte, Chester se encontraba del otro lado de la sala y por ello atravesaba todo ese gentío.
    Por fin traspaso la puerta, mirando a su alrededor, aquel lugar donde se llevaba la fiesta era grandísimo y encantador, las pinturas que lo decoraban al igual que esculturas, dejaron a Chester con la boca abierta, incluso por un momento casi olvidaba por qué había asistido a la fiesta; salió de sus pensamientos cuando escucho una suave pero grave voz tan solo a centímetros de él.

    —Son preciosas, ¿no es así?—exclamo aquella voz, Chester giro su rostro para ver quien le hablaba, sintió un escalofrió cuando escucho la habla de lo que parecía ser un hombre. Vislumbro al girarse, por fin pudiendo admirar esos ojos negros, profundos y que juraba, quedaría horas mirándolos.  Chester al darse cuenta que se había embobado con la clara imagen de Michael, asintió y abrió la boca para hablar.

    —Sí, son hermosas—contesto por fin, sin dejar de mirar a Michael, el susodicho soltó una risita y Chester no pudo evitar sentir mariposas en su estómago al escuchar semejante belleza de risa.

    —Soy Michael, un gusto…Chester—hablo el pelinegro, tomando la mano del delgado y plantando un suave beso en el torso de la misma, Chester sintió sus mejillas sonrosarse, no tenía idea de cómo el empresario conocía su nombre.

    — ¿Cómo…?—dijo Chester asombrado, siendo interrumpido por el mitad asiático.

    — ¿Cómo sé tu nombre?—nuevamente artículo, aun con la sonrisa acompañando su rostro, Chester asintió sin dejar el contacto visual—Fácil, yo hice que tú vinieras, un diseñador de ropa con ese talento… —se acercó a Chester con la voz algo ronca y con un toque obvio de sensualidad—Merece ser reconocido, ¿no crees?—susurro cuanto estuvo a la par de la oreja de Chester, el susodicho trago saliva, sin saber realmente como sentirse, no esperaba ese contacto tan rápido.

    — ¿S-señor?—tartamudeo un poco, el aliento en su cuello lo hacía sentir tan bien, pudo notar que Michael dejaba pequeños besos en él, Michael se separó un poco y volvió a hablar.

    —No me digas señor, me haces sentir viejo—musitó aun con su toque sensual, plantando un beso en la mejilla de Chester—Llámame Mike—dijo esta vez sin susurrar, sonriendo, dejando al pálido maravillado con su sonrisa; Mike en ningún momento dejo su mano, así que por alguna razón estaban entrelazadas. Después de un leve movimiento por parte de Chester, sus rostros quedaron a la par y ninguno de los dos hizo el mínimo esfuerzo por ocultar que miraban sus labios.
    Había algo en ellos que hacía que quisieran besarse, algo los atraía mutuamente, pero ni uno tenía idea del porqué. Tal vez Michael si, desde que lo había visto en aquella tienda donde mando a hacer su esmoquin, sentir las manos del pálido toquetear la mayor parte de su cuerpo para tomar sus medidas, dedicarle esa hermosa sonrisa, mirándolo con pasión directo a los ojos, lo había dejado con ganas de sentir y ver un poco más, así que con la fiesta vio una oportunidad de no solo llevarlo a la cama.
    No resistieron más y juntaron sus labios (para nada suave) en un apasionado beso; Chester  rodeo por el cuello con sus brazos al nipón, mientras que el pelinegro, abrazo por la cintura al menor, pegando más así sus cuerpos. Chester abrió la boca, permitiéndole la entrada a Mike, quien con su lengua, exploro toda la cavidad bucal de Chester. Los dos soltaron pequeños jadeos entre el beso, comenzando una pequeña fricción entre sus entrepiernas, cuando la falta de aire se hizo presente, tuvieron que separarse, con las respiraciones y corazones acelerados al por mil, se quedaron en aquella posición del beso, respirando para normalizarla nuevamente.

    — ¿Qué te parece si vamos a un lugar más privado?—preguntó  Michael, haciendo notar en su tono de voz la excitación que ese beso le había causado; sin pensarlo dos veces, Chester asintió, mirando el rostro de Mike, este sonrió y tomo nuevamente de la mano al pálido, guiándolo escaleras arriba, donde se encontraba la habitación en la cual por el momento, Michael se hospedaba. Chester pudo admirar que todo ese lugar era demasiado lujoso, jamás había estado en una salón como ese; agradecía no estar ebrio para así tener plena conciencia de lo que veía y lo que pasaría, se dejó llevar a la habitación y cuando llegaron, se detuvieron frente a la puerta, Mike saco su llave del bolsillo trasero y dejo que Chester pasara primero, dedicándole una sonrisa, Chester entro, visualizando cada detalle, es más grande que mi propio cuarto, pensó, vio la cama matrimonial color rojo y negro, junto todos los muebles que le daban un toque de cuarto antiguo, de los años 80.
    Mordió su labio levemente, esperando a que Mike se acercara a él, ya que estaba al borde de la puerta dando unas indicaciones. El pálido miro como Mike agradecía a quien estaba hablando y se giraba a verlo con una gran sonrisa en sus labios formarse, le encantaba ver a Chester tan tímido, con sus manos cruzadas detrás de su espalda, balanceándose levemente como niño pequeño, las mejillas algo rojas y sonriendo; Michael se acercó a él, pasando sus brazos por su cintura, atacando sus labios nuevamente, Chester se pegó más a Mike, deseando un contacto más fuerte, sintiendo la cálida lengua de Mike mezclarse con la suya, los dos caminaron hacia la cama, Chester cayó de espaldas, mientras Mike estaba sobre él.

    —Hmm…Mike—jadeo Chester entre besos, Mike paso de su boca al cuello del pálido, haciendo que el susodicho soltara leves gemidos, pronto el saco de los dos desapareció de sus cuerpos, terminando en el piso, el calor inundo sus cuerpos y ahora las ropas ya no eran necesarias. Chester jadeo cuando sintió los dedos de Mike tantear su camisa y desabrochar s los botones, mientras le besaba y mordía el cuello. Chester quito la playera de Mike, haciendo que se separara un poco para hacer las cosas más fáciles, hicieron lo mismo con la camisa de el delgado, Michael se desabrochaba el cinturón y lo tiraba a alguna parte de la habitación; Chester tan solo miraba como su amante de aquella noche se desvestía solo para él, lamio sus labios y sintió incomodo el tener sus pantalones  puestos, Michael sonrió al ver la incomodidad del menor en estatura, ayudándolo a quitárselo para quedar en bóxer al igual que él.
    Mike volvió a colocarse encima de Chester, solo que esta vez el pálido tomo el control, haciendo que de alguna manera invirtieran posiciones, besando con urgencia los labios del pelinegro, tomándolo por las mejillas, profundizando el beso, Michael sonreiría si pudiera, amaba ver que Chester estaba igual de ansioso que él, esperaba que al menos se opusiera y esa noche solo hablar, conocerse y planear una cita, pero al parecer las cosas fueron más rápido de lo que esperaba. Michael soltó un jadeo cuando sintió una presión en su entrepierna, un gemido salió de su boca cuando las hábiles de Chester tomaban su virilidad, después de bajar sus calzoncillos. Mike paseo sus manos por todo el cuerpo de Chester, amando la suavidad del tacto con su mano.
    Chester gimió cuando sintió las manos de Mike recorrer su cuerpo y apretujar un poco su trasero;  sintió más incómodo el tener una prenda en su parte inferior, antes de todo, Chester se dio el tiempo de admirar el cuerpo de Mike, admirando el pecho de Mike levemente trabajado, paseando su mirada por su torso, Chester nunca había imaginado que un ser tan perfecto como Mike Shinoda le hiciera caso y menos que estuviera a punto de hacerle el amor. Miro a Michael a los ojos, notando un fuerte brillo en ellos, no entendía por que con él se sentía tan seguro…pero le gustaba, y mucho. Volvió a besar los labios del asiático, antes de comenzar un vaivén de arriba abajo con la erección de Mike, logrando sacar varios gemidos del mismo. Decidió dar un paso más, después de todo no sabía si volvería a tener contacto con el joven empresario, se colocó a la altura del miembro del mitad asiático, abriendo su boca e introduciéndolo dentro del mismo.

    —Oh, Chester—jadeo Michael, cerrando sus ojos al sentir el toque de la lengua del delgado subir y bajar por su miembro inferior, sintió su cuerpo arder en placer, no es como si hubiera recibido miles y miles de felaciones, pero Chester era tan suave y delicado, paseando su lengua de arriba abajo, engulléndolo todo y chocando con el borde su garganta, le causaba una felicidad que no explicaba. Abrió sus ojos, el sudor caía de su frente; pudo tener la dicha de poder ver aquella imagen de Chester, los cabellos cafés que apenas comenzaban a crecer, un poco mojados por el sudor, sus pupilas dilatadas, mirándolo directamente a los ojos, haciendo más creciente su excitación, sus labios succionando su virilidad, lo hacían querer perder el control, pero se resistió. Mike sabía que si Chester continuaba de esa forma, acabaría y ese no era su propósito, así que lentamente separo a Chester de él, el susodicho lo miro desconcertado, creyendo que a  Mike no le había gustado, pero el beso y la sonrisa que le dio, le dijo otra cosa. Michael quito la prenda que cubría la parte intima del delgado mientras lo besaba, esto provoco que el suave viento que pasaba gracias a la ventana abierta, pegara contra el pálido, estremeciéndolo un poco. Mike coloco nuevamente a Chester de espaldas contra la cama, acercándose a su oído y susurrando con una delicadeza que Chester nunca había sentido con parejas anteriores.

    — ¿Estás seguro?—pregunto depositando un beso en el lóbulo derecho de Chester—No haremos nada que no quieras…—fue interrumpido por los suaves dedos del peli café pasearse por su cuello y parte de su pecho.
    —Sí, estoy completamente seguro Mike—hablo con total confianza, mirando directamente a los ojos al nipón, este al ver la suave mirada que le daba, no pudo sentir que Chester verdaderamente, ya le pertenecía.

    Mike asintió y se separó momentáneamente,  buscando en los cajones de la mesita de noche la botella de lubricante que normalmente guardaba allí y también algunos condones. Volvieron a unirse a en un apasionado beso, parecía que ninguno podía evitar besarse, era como una adicción que se hacía cada que juntaban sus labios. El nipón se separó del beso, jadeando, vertiendo una generosa porción de lubricante en su mano.

    —Dime si duele, ¿de acuerdo?—hablo Mike con ternura, Chester asintió, antes de sentir la invasión de un dedo del mitad americano dentro de su abertura inferior. Chester soltó un quejido, tomando con fuerza el hombro de Mike, tratando de acostumbrarse lo más rápido al dolor que le causaba, pasaron unos minutos y Mike introdujo un segundo dedo, comenzando a moverlos dentro del delgado, cuando pudo notar que a Chester comenzaba a gustarle y dejaba de sentir dolor, coloco un último dedo, haciendo soltar fuertes gemidos al pálido, dándose cuenta que ya estaba dilatado. Chester soltaba gemidos y se sentía en el paraíso, no quería imaginarse cuando Mike lo penetrara; hizo un gran esfuerzo por soltar algunas palabras.

    —Mike, por favor…—rogo con la respiración entrecortada, abriendo sus ojos para mirar al más alto aun moviendo sus dedos dentro de Chester—Hazme tuyo.

    Kenji miro a los ojos a Chester, sabía que debía tratarlo con cuidado y delicadeza. Chester le sonrió y Mike hizo lo mismo, retirando sus dedos que estaban dentro del pálido, dándole un beso, abriendo mientras el condón con cuidado de no romperlo; después de terminar el beso, coloco el preservativo alrededor de su erección. 
    Chester se acomodó en las almohadas, separando sus piernas para darle una vista más clara a Mike, el nipón se lamio los labios, acariciando levemente su parte intima, admirando el bello cuerpo de Chester, cuando Kenji pudo ver que el pálido estaba bien, se posicionó en su entrada, Chester cerro sus ojos y soltó un suspiro, asintiendo para que Mike entrara en él, el mitad asiático, coloco sus manos en su cintura, empujando apenas la punta. Chester se quejó, cerrando sus ojos con fuerza, intentando que su cuerpo dejara de sentir incomodidad, Mike espero, a pesar de estar más que ansioso por comenzar a moverse y sentir profundamente el interior de Chester, hizo el mayor esfuerzo por no descontrolarse y asustar al pálido, debía tratarlo con respeto o lo perdería para siempre y ese no era su objetivo. Pasaron unos minutos, Chester comenzó a olvidar el dolor gracias a lo que besos que Mike plantaba en su rostro y cuerpo. 

    —P-puedes moverte—hablo Chester, sintiendo el placer comenzar emanar de sus cuerpos; Mike se movió suavemente, acariciando toda la figura de Chester, quería que él también se sintiera querido; pudo escuchar los suaves gemidos que el susodicho soltaba, sintió su corazón acelerarse aún más al ver a Chester tan frágil y de esa manera tan sumisa, con los ojos cerrados, siendo empujado por las caderas del más alto, comenzaba a brillar un poco gracias al sudor, con la boca levemente abierta, soltando entre gemidos y jadeos el nombre de Michael; con la voz entrecortada por el placer Chester creo una frase—M-más rápido Mikey—jadeo colocando sus piernas alrededor de la cintura del nipón, clavando sus talones en la espalda baja del moreno. Mike sonrió entre suaves gemidos, mientras comenzaba a acelerar sus empujes hacia Chester, quien paso sus brazos alrededor del cuello de Mike, acercándolo a él para besarlo.

    —Mierda Ches, eres tan apretado—soltó entre el beso, mordiendo el labio inferior de Chester, jalándolo un poco, aun impulsándose dentro del pálido, quien movía sus caderas al compás, provocando que hubiera una sincronización de cuerpos.
    Pasaron los minutos y pronto los dos sentían que podían llegar a su clímax, a pesar de que Chester no se había tocado, pero el placer que sentía era incomparable a cualquier otro; cambiaron de posición, esta vez Chester sobre Mike, el pálido moviéndose de arriba abajo por el falo del más alto, mientras Mike aún chocaba su cuerpo contra el de Chester, haciendo que los únicos ruidos fueran el toque fuerte de sus cuerpos, más los jadeos y gemidos que los dos soltaban, diciendo de vez en cuando los nombres de cada uno.

    —Chester, estoy cerca—dijo Mike, respirando fuertemente, manteniendo el ritmo de sus embestidas, Chester se limitó a acercarse a Kenji, compartiendo un beso, envolviendo sus cuerpos como si fuera uno solo; el pálido poso sus manos en el pecho de Mike, montándolo rápidamente, gimiendo y creando una sincronía perfecta.  Minutos después, Mike sintió el cuerpo de Chester temblar sobre él, mientras soltaba un grave gemido y rasguñaba suavemente el torso del nipón. Mike sintió la cálida semilla caer en su pecho y parte de su barbilla, paso una mano por donde había caído el esperma de Chester, sin dejar de penetrarlo rudamente, limpiando el fluido con sus dedos y momentos después, llevándolo a su boca, probando el sabor del delgado. Chester no entendía como ese hombre era sexy en cualquier pequeña cosa que hacía.
    Unas cuantas embestidas más Mike también término, soltando un último gemido; se miraron a los ojos, con sus pechos subiendo y bajando y con los cuerpos completamente empapados de sudor, Chester volvió a acercarse y planto un beso en los labios de Mike, separándose y acostándose a su lado, aun normalizando su respiración.
    Mike por su parte no tenía las suficientes palabras para expresarse, hacia tanto tiempo que jamás se había sentido de esa manera. Sonrió y busco la mano de Chester para entrelazarla, el pálido la apretujo un poco, se acercó a Mike y lo abrazo por la cintura. Mike tomo una cobija, tapando el cuerpo de Chester y separándose para ir al baño.
    Chester no podía creer que lo había hecho con Shinoda, estaba sorprendido de sí mismo; al instante que Mike se paró, extraño el cálido calor que emanaba de Mike, espero a que regresara y minutos después él regreso, acurrucándose nuevamente junto con el pálido, amando la vista de rostro completamente tranquilo y extasiado. Coloco un beso en la frente de Chester, abrazándolo y nuevamente tapándose, para al final, cuando menos se dieron cuenta, los dos cayeron dormidos, sin saber que esa noche no sería su último contacto.




    Muchas gracias por leer, espero te haya gustado, acepto criticas constructivas, pues siempre busco mejorar...¡hasta la otra!
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    Última edición por eilujgt el Lun 11 Jun 2018 - 20:40, editado 2 veces


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    july
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